Los 90’s no pintaban muy bien para Spider-Man; el personaje
deambulaba entre comics visualmente sorprendentes y a la par en argumentos
endebles que restaban interés. En 1994, Kurt Busiek y Alex Ross presentaron al
mundo Marvels. Una miniserie de 4 especiales que abordaba a los superhéroes desde
una perspectiva diferente.
El protagonista de la historia es Phil Sheldon, un joven fotógrafo reportero que ve con sus propios ojos el cambiar de la sociedad tras la llegada de los llamados “prodigios”, seres con habilidades especiales. Nosotros los conocemos mejor como superhéroes.
El cuarto número va dedicado al mito de Spider-Man, aquel que
despierta la atención de cualquier fanático: la muerte de Gwen Stacy.
Llevado bajo la narrativa hiperrealista del arte de Alex
Ross, nos topamos con una historia de corte misteriosa que profundiza con los
hechos mostrados en aquel AS 121. Lo interesante de esta historia, fuera de
cualquier serie arácnida, es que se adhiere a la idea de que no fue Spider-Man
quien mató a Gwen Stacy.
Situándose dentro de la cronología de Amazing Spider-Man,
justo entre la muerte de los Stacy, Kurt Busiek presenta a un Phil Sheldon
viejo y cansado. Nada es lo mismo para este fotógrafo que hace un último
intento por resurgir de la comodidad de la fama donde se ha establecido recientemente.
Ese último reto es descifrar el secreto detrás de la muerte del Capitán Stacy.
¿Fue Spider-Man quien en realidad lo mató?
Una cosa lleva a la otra. No hay ninguna prueba que
demuestre que fue Spider-Man quien lo mató, pero tampoco encuentra nada que
asegure lo contrario. La única fuente viable es su hija; Gwen Stacy entra en
escena.
Ross relata de manera emotiva la última tarde que Gwen Stacy
pasa con vida. Llegando al clímax de la historia se las ingenia para revivir el momento exacto. El clásico Snap! vuelve a colación.
“Intente decirme a mí mismo que sólo estaba inconsciente… pero un cuerpo vivo tiene un aspecto y otro cuando está muerto. Yo había visto bastantes en la guerra para saber eso.”
El final melancólico y apresurado, con el retiro de Sheldon,
cierran el caso. Se confirma aquella idea que el shock fue lo que le quitó la vida a Gwendolin. Pero desde luego pareció, pareció... daba igual, ella estaba muerta.
Marvels 4 da en el corazón de cualquier fanático de
Spider-Man. El arte
de Ross es tan destacado que le valió un Premio Eisner. Un comic obligado para
cualquiera que guste de historias no necesariamente con el trepamuros de protagonista.
![]() |
| Marvels 4 Abril 1994 Guion: Kurt Busiek Dibujo: Alex Ross Color: Alex Ros Editor: Marcus McLaurin |





